Interiorismo y Sostenibilidad

21/10/2021

Bueno, ¡aquí va mi primer post! Llevaba días valorando la posibilidad de escribir un blog sobre diseño de interiores, pero no terminaba de decidirme porque no se me ocurría qué contenido de valor podía aportar a un tema tan trillado. Ya hay cientos de artículos que analizan cuál es el tono de blanco roto perfecto para las paredes de tu casa o el material más resistente para la encimera de tu cocina. Pero la semana pasada se me encendió la bombillita: ¿por qué no hablar sobre sostenibilidad aplicada al diseño de interiores? ¿Se puede diseñar una casa bonita con un impacto medioambiental mínimo? Yo estoy convencido de que sí y espero que, a través de la lectura de los artículos de este blog, llegue el día en que tú también lo estés. Así que, ¡vamos allá!

Por todos es sabido que ser sostenible implica, necesariamente, reducir la cantidad de residuos que generamos con nuestra actividad. Por este motivo, cuando me enfrento al proyecto de reforma de una vivienda, siempre elijo la opción más flexible y atemporal. La flexibilidad te garantiza que el interior puede adaptarse a los cambios de necesidades inherentes a la vida familiar con mínimas modificaciones en la distribución y/o amueblamiento. La atemporalidad te libera del yugo de las tendencias y del consecuente y desaforado consumismo para que tu residencia siempre esté a la moda. Un interior flexible y atemporal es sostenible porque será longevo, evitando la necesidad de futuras reformas y la producción de más residuos.

Por el mismo motivo, la primera vez que entro en una vivienda pendiente de reforma, suelo preguntarme: “de aquí, ¿qué podemos aprovechar?”. Siempre que sea posible soy partidario de restaurar o recuperar cualquier elemento arquitectónico que tenga valor o algún tipo de encanto. Demasiadas veces veo contenedores de obra llenos de puertas antiguas de madera maciza que se desechan para ser sustituidas por puertas de tablero de DM lacado; ¡qué tristeza! Puertas que sólo necesitan una mano de lija o pintura y que, si no pueden devolverse a su uso original, siempre pueden utilizarse para panelar una pared o como original cabecero. Puertas que cuentan la historia de la casa, que te recuerdan que otros la habitaron antes que tú, que añaden carácter y originalidad a tu interior.

A pesar de lo dicho, es obvio que toda reforma implica también la utilización de nuevos materiales. Llegados a este punto toca preguntarnos: “¿cuál es la versión más sostenible de este material?”. Por poner sólo dos ejemplos (que no puedo agotar todo el contenido en un post, jejeje): puedes cubrir el suelo con tarima de madera reciclada y las paredes con pintura a la cal. Ambas opciones son eco-friendly y añadirán una espectacular textura a superficies que suelen pecar de ser bastante convencionales.

Recapitulando: si te preocupa que la reforma de tu futuro hogar sea sostenible, opta por una distribución flexible; selecciona materiales atemporales y eco-friendly, que envejezcan con dignidad; y nunca, nunca, nunca, tires una puerta antigua al contenedor; ¡ahórrame el disgusto, por favor!

¡Un abrazo!

La fotografía que acompaña a este post es de un proyecto de Retrouvius, auténticos pioneros en la cultura del reciclaje y la reutilización de material de derribo en el diseño de interiores contemporáneos.

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